Nuestro puebblo está ubicado en pleno corazón de Sierra de Gata, al norte de Extremadura y junto a la frontera con Portugal. Se trata de una de las comarcas más bonitas de la región y con más oportunidades para los amantes de la naturaleza, aunque en las próximas líneas nos centraremos en contarte qué ver en San Martín de Trevejo para hacer una visita de lo más completa.
San Martín entró en 2019 a formar parte de la red de los Pueblos Más Bonitos de España después de considerar nuestro patrimonio material e inmaterial, nuestra belleza y el cuidado por los detalles.
Y, por si fuera poco, también formamos parte de las Aldeas Históricas de La Raya, una red formada por pueblos a un lado y otro de la frontera entre España y Portugal.
Pero, en fin, no nos queremos enrollar, así que vamos a contarte qué ver para disfrutar de este pueblo lleno de magia. Y no es para menos, pues su casco histórico es Bien de Interés Cultural en la categoría de Conjunto Histórico Artístico.
Nada más bajarte del coche te darás cuenta de que las calles están llenas de encanto, ya que están empedradas, llenas de plantas junto a las puertas y con unas fachadas muy características de este tipo de construcciones, que sobresalen hacia la calle sobre fuertes vigas de madera. Además, en algunos bordes de estas vigas, que reciben el nombre de tozones, se pueden ver figuras labradas.
Sin embargo, lo que más llama la atención de muchos visitantes son los regatos que corren por sus calles, una particularidad que ver en San Martín de Trevejo que sorprende a todo el mundo. Reciben el nombre de arroyos o arroyus y se trata de un cauce construido a propósito que recorre numerosas calles del pueblo con el fin de canalizar el agua que baja de la sierra.
La utilidad que tiene esta curiosidad es regar los huertos de los alrededores del pueblo y los corrales que hay en la parte trasera de muchas casas. Y lo mejor de todo es que los propios vecinos pueden desviar la dirección de los arroyos para que el agua llegue hasta el huerto de su casa.
¿Y cómo lo hacen? Pues simplemente construyen una pequeña presa con piedras para que el agua cambie de dirección. Además, cabe destacar que el punto en el que se cruzan dos arroyos recibe el nombre de torneiru.
Nuestra recomendación es que te des una vuelta por diferentes calles, despacio, apreciando los detalles, para descubrir las maravillas que te ofrece nuestro callejero.
Y si ves que los nombres de las calles están en otro idioma, no te confundas, ¡no es portugués! Es a fala, una lengua minoritaria que se habla solo en tres pueblos de la Sierra de Gata, Eljas, San Martín de Trevejo y Valverde del Fresno, y que se traspasa de generación en generación. Además, cada uno de estos tres pueblos tiene su propia variante dialectal y la de San Martín se llama mañegu.
Además de sus calles llenas de encanto, tienes que pasar por la Plaza Mayor, uno de los lugares más icónicos de nuestro pueblo. Está protagonizada por un pilón en el centro, que está grabado en 1888, y esta plaza es un elemento clave en la Fiesta de la Vendimia.
También llama la atención la Torre-Campanario, que, aunque está cerca, es independiente a la Iglesia de San Martín de Tours. En cuanto a su construcción, es sillería granítica, con una parte inferior más antigua y correspondiente a una edificación medieval defensiva, y una parte superior que fue reconstruida en el siglo XVI, conservando el escudo de armas de Carlos V.
Al otro lado de la plaza, puedes ver la Casa del Comendador, un edificio de origen militar y construido con mampostería, que fue residencia del Comendador de la Orden de San Juan de Jerusalén, a la que nuestro pueblo perteneció durante siglos.
Y, para terminar con los edificios más importantes de la Plaza Mayor, también merece la pena echarle un vistazo al Ayuntamiento, que destaca por su gran balconada y sus soportales.
Y hablando de soportales, si llega la hora de comer o simplemente te apetece picotear un poco, en los soportales de esta plaza y junto a la Torre-Campanario puedes encontrar varios bares y restaurantes donde probar la mejor gastronomía de San Martín de Trevejo.
Muy cerquita de la Plaza Mayor, otro de los imprescindibles que ver en San Martín de Trevejo es la Iglesia de San Martín de Tours, que está ubicada en el centro de la villa. Se trata de un edificio de tres naves y ábside ochavado que se construyó en el siglo XVII.
Lo más destacable de esta iglesia es el retablo mayor, que data del siglo XVIII y que contiene imágenes religiosas muy valiosas, así como tres tablas y un retablo de Luis de Morales, de 1570, que procedían del Convento de San Benito de Alcántara.
Fuente del Chafaril
Junto al puente que cruza el Rio del Chafaril, concretamente en la Avenida Chafaril, se encuentra la fuente del mismo nombre, que cuenta con tres caños de agua, junto a un antiguo lavadero reconstruido.
En su muro frontal, por encima de los caños, hay un escudo de Carlos V coronado y con el agua bicéfala, esculpido en granito.
Ermita de la Cruz Bendita
A las afueras del pueblo se encuentra la Ermita de la Cruz Bendita, que es una de las construcciones más antiguas de San Martín de Trevejo, reconstruida en 1851, y que en su interior guarda una imagen de la Cruz Bendita y un retablo del siglo XVIII.
De hecho, esta imagen despierta un gran fervor entre los habitantes del pueblo. La Cofradía da Crú Bendita existe desde el siglo XV.
Además, en su exterior, destacan su pórtico con columnas graníticas y la estructura de madera que lo cubre. Para terminar, este lugar es protagonista en la Fiesta de la Cruz Bendita cada 3 de mayo.
Convento de San Miguel
Continuando unos 200 metros después de ver la Ermita de la Cruz Bendita, otro de los lugares emblemáticos del pueblo es el Convento de San Miguel, que actualmente es la Hospedería Conventual Sierra de Gata.
Se trata de un antiguo convento franciscano ubicado en la ladera del monte Jálama. Cuenta la leyenda que fue fundado por el mismo San Francisco de Asís después de que quedara encantado con la belleza del lugar al volver de un viaje a Lisboa.
Judería de San Martín de Trevejo
Aunque por algunos no está considerado barrio judío por la ausencia de una sinagoga y algunas otras características de las juderías, lo cierto es que estas calles están formadas por viviendas donde vivió una comunidad judía.
Además, fue una comunidad de gran importancia a nivel histórico, pues fue una de las que contribuyeron económicamente para la campaña militar de los Reyes Católicos sobre Granada.
En algunas fachadas de viviendas de este barrio se pueden observar marcas de cruces, que se atribuyen a los propios propietarios tras su conversión al cristianismo o a otras hipótesis similares.
Estela funeraria de la Edad de Bronce
En la entrada de la oficina de turismo de San Martín de Trevejo podemos ver una estela funeraria que pertenece a la Edad de Bronce. Es decir, data de una fecha aproximada de entre el 1 600 y el 1 200 a.C.
Forma parte de un reducido grupo de estelas que aparecieron en el suroeste de la Península Ibérica. En ella se pueden distinguir algunos elementos, como una espada, una lanza, un escudo y un espejo.
Como ves, hay mucho que ver en San Martín de Trevejo. Para terminar, por si te queda energía después de visitar todo el pueblo, puedes hacer alguna de las numerosas rutas senderistas que hay en los alrededores.
Por ejemplo, la del Puerto de Santa Clara, que atraviesa un frondoso bosque de castaños o “Entre ríos y bosques”, una ruta circular de 6 kilómetros que pasa por el río de la Vega, el camino de agua y el Camino Santa Clara.
También tenemos algunas que forman parte del trazado de la ruta europea GR10.
Más información sobre rutas senderistas en nuestro pueblo.
Y si después de leer toda esta información todavía te queda alguna duda, siempre puedes llamar a nuestra oficina de turismo para preguntar. Su número de teléfono es el 927 514 585.





