Cultura en San Martín de Trevejo

San Martín de Trevejo es un pueblo tan particular que tiene su propia idiosincrasia. De hecho, tiene varios elementos que la hacen una localidad única y con una identidad propia.

Boigas y pichorras: la tradición de hacer vino en las casas

Cuando paseas por las calles del pueblo es muy común ver carteles de boigas y pichorras. Es una manera de decir bodega en mañegu.

¿Y cómo es posible que haya tantas bodegas en un pueblo tan pequeño? Bueno, pues porque no son bodegas de marcas que distribuyan y vendan sus vinos al público, sino que en San Martín de Trevejo tradicionalmente se hace mucho vino en las casas.

Cuando pasees por sus calles podrás ver que en muchas casas hay algunos escalones antes de entrar por la puerta de la casa. La explicación es que hay una planta baja que no forma parte de la vivienda porque se usa como boiga o pichorra, donde esa familia almacena los vinos.

De hecho, en la fiesta de San Martiñu es tradición entre los locales hacer una ronda por las bodegas de amigos y familiares para probar los vinos de la nueva cosecha.

 

Arroyus: protagonistas en las calles

Que ver en San Martin de Trevejo

Otro de los elementos clave que diferencian a San Martín de Trevejo de cualquier otro pueblo del mundo son los arroyus. Se trata de pequeños regatos que corren por las calles del pueblo con el fin de abastecer de agua los corrales que hay detrás de las casas y los huertos de los alrededores del pueblo.

¿Y lo más curioso de todo? Que los vecinos pueden desviar la dirección de estos arroyus para que el agua llegue hasta su casa. Simplemente hacen una pequeña presa amontonando piedras para que el agua corra por un nuevo cauce. El lugar donde se cruzan dos arroyus se llama torneiru.

Te recomendamos darte una vuelta por algunas calles del pueblo para ver estos pequeños regatos. Junto con las plantas que puedes ver en las puertas de muchas casas, te darás cuenta de que San Martín de Trevejo es un pueblo lleno de vida.

Comidas típicas

Y, como buenos extremeños, en San Martín de Trevejo nos gusta comer muy bien, así que tenemos algunos platos y productos gastronómicos que son para chuparse los dedos.

En primer lugar, haremos mención de nuestros aceites de oliva virgen extra, que en Sierra de Gata los hay de mucha calidad. Si vas a comer o quieres llevarte uno de recuerdo en una tienda, pide que sea de la zona, que ya verás que es una experiencia para repetir.

En cuanto a platos, la ensalada de naranja es muy típica, protagonizada por esta fruta, ajo, pimentón y aceite. Además, es un plato muy refrescante, especialmente para los días más calurosos del verano.

Si buscas un plato más contundente y para el invierno, el almodu de pibitas y berzas es ideal para ti. Se trata de un cocido de alubias y berzas muy típico de San Martín de Trevejo, parecido al cocido montañés de Cantabria. Otros ingredientes de esta receta son el tocino, el chorizo, la morcilla, patata y el laurel.

Y hablando de berzas, normalmente recogida de nuestros huertos, otro plato típico de nuestro pueblo es el esparragau. Es un plato que además de este ingrediente lleva patata, ajo, cebolla y aceite de oliva.

De beber no puede faltar un buen vino de pitarra y un aguardiente.

¿Y de postre? De postre seguro que te encantan los bizcochos mañegos. Por si te interesa cómo se hacen, se baten claras de huevo a punto de nieve, azúcar y yema de huevo. Después, se tamiza con la mezcla de harina y levadura. Finalmente, se echa en los moldes, se mete en el horno y se baña en almíbar. Vamos, que te vas a chupar los dedos.

Arquitectura típica

Arquitectura tipica San Martin de Trevejo

En cuanto a la distribución de las viviendas, la parte de abajo se dedica a las boigas, habitualmente varias con espacios distintos para la pichorra de vino y el ganado.

En la primera planta se suelen encontrar la cocina, salas de estar y dormitorios, y, finalmente, la segunda planta solía reservarse como sobrado, despensa, etc. aunque es habitual que en la actualidad sea destinada a más dormitorios y espacios habituales de la vivienda.